Buceo en La Herradura

Mapa de inmersiones de La Herradura

Inmersiones en La Herradura

Lo más aconsejable es salir desde embarcación aunque también se puede hacer desde playa o saltando desde el acantilado (ojo con los cambios de viento y la marea, puede llegar a ser imposible subir por donde hemos saltado). Fondeamos sobre una planicie de guijaros para evitar dañar el sustrato rocoso a unos 8 metros de profundidad, desde aquí buscaremos la interfase roca – arena y seguiremos este perfil hasta llegar a un par de piedra superpuestas en forma de túnel, unos metros más adelante observaremos una zona de desprendimientos que utilizaremos como referencia para volver, la profundidad aquí es de 18 metros, La vuelta la haremos sobre volando las formaciones rocosas a unos 10 – 12 metros de profundidad, evitando así el entrar en descompresión. Dedicaremos un tiempo extra a una gran piedra que llega a romper la superficie y que cerca de ésta acumula una gran cantidad de fauna piscícola, y que además es de donde toma nombre la zona.

Esta bella inmersión se sitúa en la parte derecha de otro conocido punto de inmersión, como es “La punta de la mona”. Para poder realizar esta inmersión es necesario el uso de una embarcación. Además por estar abierta al mar y no tener resguardo no siempre podremos realizarla, a no ser que fondeemos al resguardo de la punta de la mona y nademos hasta bordear la punta, siempre sopesando el estado de la mar.

Los primeros 12 metros transcuriran en una pequeña bahía sumergida con numerosos bloques de piedra, nos llamará la atención la cantidad de sedales y plomadas de pesca que hay en esta zona, producto de los numerosos pescadores que acuden a la zona para pescar, a partir de aquí comenzaremos a bajar sobre la zona rocosa donde la inclinación cada vez será más evidente hasta los 32 metros donde existe otra planicie y una gran piedra a modo de pináculo, si decidimos seguir bajando podemos llegar hasta los 48 metros de profundidad, a los 44 metros una gran piedra alberga una grieta en su parte inferior a modo de sobretecho donde se suele ver un gran mero. La visisbilidad suele ser buena llegando en detrminados días de verano a superar los 25 metros.

Es necesario el uso de una embarcación para poder realizar esta bella inmersión. Se localiza en la parte Oeste del acantilado de la Punta de la Mona, como referencia podemos utilizar dos grandes grietas paralelas entre sí, inscritas en la misma pared del acantilado. Fondearemos sobre los 12 a 15 metros de profundidad y desde aquí comenzaremos el descenso. Hay que tener cuidado y controlar la profundidad, pues en la parte más profunda podemos rozar los 40 metros, ojo con la descompresión que puede llegar a ser larga (dependiendo de nuestra permanencia en el fondo). La zona toma nombre por varias formaciones rocosas (que en realidad son grandes piedras desprendidas del acantilado) y que han quedado en posición vertical. Es una zona con una gran luminosidad, sobretoso en sus primeros 20 metros, y con un paisaje realmente bonito, encontrando túneles, sobretechos, grandes grietas y salientes que invitan al azul.

Para acceder a este punto de inmersión es de uso obligado el uso de una embarcación. Ubicada entre dos puntos de inmersiones de la zona como son El Fogarín y Piedras Altas. Fondeamos a unos 16 metros de profundidad a la izquierda de la cueva, aunque desde superficie no llegaremos a visualizar bien su cavidad, ya que la entrada se encuentra a 10 metros de profundidad. La entrada es amplia, aunque se va estrechando a medida que nos adentramos en su interior, además de perder profundidad ya que llega hasta la cota cero y donde se han encontrado ejemplares de mamíferos muertos, como delfines, quizás por no poder darse la vuelta, ya que su final si es bastante estrecho. A la derecha de la cueva podemos encontar una zona de grandes rocas y piedras superpuestas, pudiendo llegar alcanzar hasta los 38 metros de profundidad. Toma su nombre de algunos restos de ánforas que se encontraron en sus alrededores.

Se trata de la inmersión más profunda que podemos hacer sobre fondo rocoso a lo largo de todo el litoral de la costa de Granada. Por esta razón es necesario el uso de una embarcación para realizarla, desaconsejando el intentar realizarla saliendo desde playa. Una vez fondeados iniciamos nuestro descenso pudiendo coger varias rutas alternativas. La más fácil es seguir el perfil roca – arena a lo largo de una gran pendiente hasta llegar a la profundidad de 42 metros donde gira hacia la derecha y hay restos de redes abandonadas, podemos proseguir hasta llegar a una piedra separada del acantilados unos metros llamada la piedra de la brótola situada a 48 metros de profundidad, donde daremos la vuelta y desharemos el camino nadado y volveremos por donde hemos venido. La otra opción es coger una pequeña bifurcación situada a 25 metros de profundidad hasta llegar a una garganta entre bloques de grandes dimensiones, a 37 metros hay una pequeña meseta y a su derecha otra gran grieta al pie de una gran piedra que podemos seguir y que nos conducirá al pie del acantilado 46 – 48 metros de profundidad. Mucha precaución con los tiempos de descompresión y el consumo de aire. Es una zona donde puede haber corriente y llegar a ser muy fuerte.

Se trata de una formación rocosa con diferentes perfiles y cotas de profundidad, rodeada de un fondo de arena excepto en su cara Oeste que el fondo es de guijaros y pequeñas piedras con frondes de algas pardas. La cara Norte es la menos profunda 16 metros (interfase roca – arena) y su cara Sur es donde se alcanza mayor profundidad 24 metros. En dirección Suroeste existen un par de pecios, los restos de una embarcación de apoyo para la pesca con cerco y un coche. Perpendicular al Sur de la piedra existen otros dos coches uno a 27 metros y un segundo a mayor profundidad que fue arrastrado por las redes de un barco. La piedra tiene forma casi cuadrada con numerosas grietas y hendiduras, siendo prácticamente plana en su superficie excepto en la parte Nordeste de la piedra que forma un pináculo y es la zona menos profunda 12 metros.

Se puede acceder tanto desde tierra como desde embarcación. Si entramos desde tierra , nos adentraremos unos metros por superficie, antes de iniciar la inmrsión, una vez nos hallamos sumergido buscaremos la inerfase roca-arena y comenzaremos a bucear en ladirección de nuestra la derecha. Es una inmersión muy sencilla sin ninguna posibilidad de perdernos siempre que busquemos la interfase roca – arena. Para volver tan solo tendremos que deshacer el camino nadado. Alcanzaremos 15 metros de profundidad máxima, donde encontraremos la zona más bonita con grandes rocas, grietas e incluso pequeños túneles de piedras superpuestas.

Es una inmersión fácil de realizar desde playa, especialmente indicada para aquellos buceadores amantes de la inmersión de infantería.
Entraremos al agua desde la misma playa de “Marina del Este” donde nos desplazaremos unos metros por superficie en dirección Sur, tras sumergirnos la profundidad no superará más de 4 a 5 metros, continuaremos con este mismo rumbo hasta alcanzar la interfase piedra-arena, aquí la profundidad será de 7 metros.
Seguiremos el mismo perfil hasta alcanzar la zona rocosa, situada a nuestra izquierda, donde podemos observar una orografía con pequeños túneles y diminutas cuevas; siguiendo este mismo perfil podemos llegar alcanzar hasta los 18 metros de profundidad, que será la cota máxima que alcanzaremos a lo largo de todo nuestro itinerario submarino, desde este punto la profundidad ira disminuyendo progresivamente. Para evitar entrar en descompresión desharemos el camino nadado por una cota inferior, entre los 12 y los 8 metros, de este modo ampliaremos nuestro tiempo de fondo y la posibilidad de disfrutar de más fauna y conocer más de la orografía de la zona.